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Precio y volumen
El uso de indicadores puede ser de utilidad para filtrar oportunidades de mercado, ya que el 80% del tiempo en el mercado no ocurre nada significativo desde el punto de vista operativo. No obstante, toda la información que necesitamos está contenida en el precio y el volumen. Todo lo demás que utilicemos en relación a osciladores e indicadores no dejan de ser simples cálculos matemáticos hechos sobre ellos.
No es necesario, por lo tanto, acudir a ayuda externa para operar correctamente. De la simple observación de estas dos variables obtendremos la información necesaria para organizar una estrategia operativa adecuada.
El padre el análisis del mercado a través del precio y el volumen es Richard Wyckoff, una de las grandes figuras del análisis técnico de finales del S.XIX y principios del S.XX. Wyckoff Nació el 2 de noviembre de 1873 y fue contemporáneo de otras figuras tan relevantes como Charles Dow, Gann, Elliot, JP Morgan o el mismísimo Livermore.
A la temprana edad de 15 años ya trabajaba como “stock runner” y a los 25 fundó su propia oficina de bróker. En 1907, con tan solo 34, comienza la publicación mensual “Magazine of Wall Street”.
De sus libros destacan “The Richard Wyckoff method of trading and Investing in stocks” editada en 1908 o “How to trade and invest in stocks and bonds”, de 1922.
Wyckoff fue un reputado operador de Wall Street cuyas ideas sobre el entendimiento de los mercados a través del volumen y el precio siguen vigentes en la actualidad.
IDEAS PRINCIPALES DE LA DINÁMICA DEL PRECIO Y DEL VOLUMEN
Los mercados financieros son gremios profesionales como cualquier otro y por lo tanto habrá unos actores que están mejor posicionados que el resto. Estos actores principales se les conoce como el “smart money” (dinero inteligente) o “strong holders” (manos fuertes).
Son grupos como los creadores de mercado (market makers), sindicatos de traders (syndicate traders) o hedge funds u otras grandes corporaciones cuya capacidad de negociación está muy por encima que la del resto, a los que denominaremos “no profesionales” o manos débiles (week holders).
El operador “no profesional” no debe aspirar a jugar en la misma liga que “el dinero inteligente”. La información que ellos manejan es inalcanzable para el pequeño inversor. La única oportunidad que tenemos es tratar de identificar qué movimientos están realizando los profesionales y tratar de posi-cionarnos en su misma dirección.
EL VOLUMEN: LA PISTA DEL PROFESIONAL
El profesional trabaja de forma camuflada. No le interesa que sus movimientos se descubran, pero sus maniobras no siempre pasan desapercibidas ya que el volumen negociado constituye una de las mejores claves para observar cuando el profesional actúa.
El pequeño inversor no es capaz de generar las ingentes cantidades de volumen que en ocasiones aparecen en el mercado. Estas maniobras son provocadas por “el dinero inteligente” y en la medida que aprendamos a interpretarlas, seremos capaces de operar con mayor ventaja competitiva.
EL VOLUMEN Y EL PRECIO
El volumen representa el motor del mercado. Elevados esfuerzos del volumen implicarán que el profesional está arrancando su maquinaria. La interrelación de esos esfuerzos del volumen con el precio nos dará pistas sobre sus intenciones. Aprender a interpretar la acción del precio y el volumen, será uno de nuestros objetivos cómo operadores “no profesionales”.
APRENDER A INTERPRETAR EL MERCADO A TRAVÉS DEL PRECIO Y EL VOLUMEN
Se necesita mucho trabajo continuado en los mercados financieros para saber interpretar adecuadamente las señales de las manos fuertes. Una tutela adecuada resulta de gran ayuda para acelerar el proceso de asimilación de ideas.
